América Latina

La Alianza del Pacífico: una ventana de oportunidades para Colombia

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La Alianza del Pacífico, integrada por Colombia, México, Chile y Perú es, probablemente, el más efectivo vehículo de integración subregional en América Latina y el Caribe en la actualidad. Este grupo de países han ido avanzando en la dirección de la liberalización comercial, así como en otro tipo de acuerdos, como es el caso del uso común de embajadas y de los programas de intercambio académico, entre otros. Para los cuatro países miembros, resultaba una prioridad aunar esfuerzos para lograr una más eficaz inserción económica en la región del Asia y el Pacífico, la cual, como es sabido, es la de más rápido crecimiento económico en el mundo y crece aceleradamente su participación tanto en las corrientes de comercio como en las de inversión mundial.

Los cuatro países, en su política comercial, comparten un interés aperturista en sus relaciones económicas internacionales, buscando aprovechar las ventajas de la especialización productiva. Sin embargo, salvo México, los otros tres participan el comercio internacional en general y en el comercio con Asia, en particular, con un patrón de especialización que ilustra su menor desarrollo económico, es decir, son exportadores, fundamentalmente, de productos primarios, de escaso valor agregado y que, en la actualidad, muestran una tendencia hacia la baja en sus precios de exportación, lo cual ha deteriorado sus balanzas de pagos y en consecuencia, sus reservas internacionales y el valor relativo de sus monedas.

Desde hace algún tiempo se ha advertido que, estratégicamente, Colombia debería enfocarse más en sus relaciones con Asia. Existen inmensas oportunidades en las relaciones económicas con esta región. Colombia, junto con México, son los países con menor número de acuerdos comerciales con países de la región. En el caso mexicano esto se explica, quizás, por la altísima concentración de su comercio con Estados Unidos y Canadá, pero Colombia tiene relaciones mucho más diversificadas pero orientadas sobre todo hacia el Océano Atlántico. Perú y Chile, en cambio, han incrementado, sostenidamente, sus relaciones con Asia y en el caso chileno, incluso se observa un superávit comercial con esa región geográfica.

En los próximos días, se celebrará en Cali la cumbre de la Alianza del Pacífico y en tal sentido, la ciudad debería, a partir de ahora, asumir un liderazgo en la inserción económica de Colombia en las corrientes de inversión y comercio de esa región. Esta es una labor que requiere del trabajo conjunto y eficaz de los gobiernos nacional y locales, la academia y el sector empresarial. Es necesario avanzar en el desarrollo de la infraestructura, tanto vial como tecnológica; en la adecuada conexión del puerto de Buenaventura con los principales centros urbanos e industriales del país. Es necesario que el gobierno genere los incentivos necesarios para promover las exportaciones con valor agregado hacia el Asia. De forma especial, resulta un imperativo desarrollar a Buenaventura, no solo como un mejor puerto, sino como una mejor ciudad-puerto, tal y como ha ocurrido en los casos de Tianjín en China, Incheón en Corea del Sur, e incluso en Valparaíso y Callao en Chile y Perú, respectivamente. Un puerto desarrollado no puede ser un simple enclave en una ciudad muy subdesarrollada. La empresa privada debe entender que la región asiática, en estos momentos, ofrece mejores perspectivas como fuente de inversión extranjera directa y como mercado en crecimiento, porque muestra una mejor situación financiera externa, mayor capacidad de compra y mayor ritmo de crecimiento. La academia tiene la inmensa responsabilidad de generar conocimiento y apoyar con éste las gestiones del gobierno y la empresa privada en el acercamiento al Asia y en ello, puede actuar con sus pares de la Alianza del Pacífico. Esta debe ser una labor mancomunada. Las oportunidades están claras, solo falta andar con pie firme.

Publicado por El País, de Cali, el 25 de junio de 2017.

Autor

Nací en La Habana, Cuba, el 1 de abril de 1958. Vivo en Cali, Colombia desde 1989. Estudié Licenciatura en Economía en la Universidad de La Habana e hice mi Doctorado en Economía Internacional y Desarrollo en la Universidad Complutense de Madrid, España. Actualmente soy Profesor Titular del Departamento de Economía y Director del Centro de Estudios sobre la Cuenca del Pacífico de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Pontificia Universidad Javeriana Cali. Desde 1990 trabajo como profesor en la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, Colombia, en la que me desempeñado como Director del Departamento de Economía entre 1995 y 2002 y entre 2006 y 2012. En 1989, al llegar a Colombia, fui profesor en la Universidad de San Buenaventura de Cali. Entre 1984 y 1988 trabajé como Investigador de Mercados Internacionales en el Fondo Cubano de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura de Cuba y entre 1981 y 1984 fui Investigador del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial de La Habana, Cuba. Mis intereses intelectuales abarcan un amplio espectro de temas que van desde problemas relacionados con la economía política internacional, la historia económica mundial, la historia del pensamiento económico, la política económica y los modelos de desarrollo hasta aquellos relacionados con la cultura y las artes, especialmente, la ópera, el ballet, el cine, el teatro, la literatura y las artes visuales. Este blog estará dedicado a mis temas de interés, así como a la difusión de mis notas de clase para mis cursos en la universidad.

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